Menos joyas, mejor elegidas.
Yo las hago artesanalmente. Una a una en mi taller de Valencia, con plata, porcelana y latón.
Joyas sencillas y cómodas, para el día a día y para muchos años — sabiendo siempre qué llevas puesto.
Tan ligeras que las olvidas.
Diseñadas para el uso diario real: te las pones por la mañana
y no vuelves a pensar en ellas hasta que alguien te las mira.
Envejecen contigo, no contra ti.
Diseños atemporales. Tanto la plata como el latón ganan pátina y el baño de oro se irá desgastando con los años — te lo digo antes de que compres, porque ninguna pieza está pensada para reemplazarse, sino para cambiar contigo.
Sabes exactamente qué llevas.
Plata, plata reciclada certificada RJC, porcelana de Manises, latón sin plomo ni níquel.
Podrás encontrar los materiales en cada descripción.
Lo que puedo prometerte (y lo que no)
Dejé de usar gemas cuando entendí que no podía verificar su origen. Desde entonces trabajo con plata reciclada certificada y con porcelana, que aprendí a dominar en la Escuela de Cerámica de Manises.
¿Todo perfecto? No. Las piezas de cera perdida llevan plata 925 o latón de fundición externa, y su origen todavía no puedo controlarlo. Te lo digo yo antes de que lo preguntes: prefiero contarte lo que aún no he resuelto que venderte lo que no es.
Vuestras Opiniones
Empieza por una pieza. Una sola. Si dentro de diez años sigue contigo, habremos acertado las dos.