Menos es más: la belleza de la sencillez

La sencillez no es ausencia de nada, sino presencia de lo que de verdad importa.

colgante de ros dorados y negros

“Si algo define mis diseños es la sencillez. No porque falte algo, sino porque sobra todo lo que no hace falta. Y esto, que parece tan simple, es de las cosas más difíciles de conseguir”.


Diseñar quitando, no añadiendo

Cuando imagino una pieza nueva, mi primer impulso casi nunca es añadir más: más volumen, más detalle, más brillo. Al contrario, intento quedarme con lo esencial, con esa línea o esa forma que ya dice todo lo que tiene que decir sin necesitar nada más.


La sencillez como forma de vida

“Esto no se queda solo en el diseño. Cada vez busco más esa misma sencillez en mi día a día: menos cosas, pero mejor elegidas; menos ruido, más atención a las cosas pequeñas, a los detalles, a las personas, en definitiva a lo que de verdad importa”.

Una joya sencilla, como una vida sencilla, no necesita gritar para hacerse notar.


Lo esencial también emociona

Y es que lo sencillo, cuando está bien hecho, emociona. Una línea limpia, una forma que abraza bien el cuerpo, un material noble sin artificios. Esa es la belleza que persigue el diseño minimalista en cada pieza: la que no necesita adornos para hablar por sí sola.


¿Te gusta la sencillez como forma de vida? Te leo en comentarios.

 
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